Materia Publicada en Fecha -2-8-2018: La salud pública en estado crítico en PJC: el Hospital Regional pide auxilio
Como director de este medio de comunicación tuve la oportunidad de vivir en carne propia las necesidades que atraviesa el Hospital Regional de Pedro Juan Caballero. Hay muy buenos profesionales a pesar de la falta de muchos recursos y mucha gente que trabaja con esmero ante tantas necesidades y sufrimiento de nuestr
Estando personalmente en el Hospital Regional como cualquier ciudadano común y corriente buscando acceder a los servicios básicos de salud pública, me encontré con la realidad de que es muy complicado acceder al citado beneficio.
Y me pregunté ¿Cómo harán las personas más miserables que yo para sobrevivir en el Hospital? ¿Cómo harán los indígenas, los pobladores de comunidades rurales muy alejadas de Pedro Juan Caballero, las familias enteras que deben llegar a este nosocomio que a la par que ellos, también está implorando un poco de atención, pidiendo auxilio ante tantas necesidades y falencias?
No podemos continuar de ninguna manera haciéndonos de los ciegos, sordos y mudos ante este problema que nos afecta a todos los pobres, los necesitados, los comunes que no contamos con recursos económicos al igual que nuestras autoridades.
Lastimosamente ninguno se salva ante tanta injusticia social, autoridades sin distinción de partido político, que deberían velar por la salud de su gente pero que se pasan negociando los recursos de la ciudadanía para sus beneficios personales ya que ellos no se preocupan por su salud, tienen seguros VIP, los famosos seguros médicos privados financiados por el Estado, financiados a través de los ciudadanos comunes que todos los días deben aportar para que estas ratas (vagabundos y planilleros) se mantengan siempre con esos privilegios.
Mientras tanto nuestro Hospital va camino a convertirse en un verdadero matadero, donde la gente no encuentra alivio sino más desesperación. Un lugar donde no hay medicamentos, donde los aparatos como el tensiómetro (presión arterial), estetoscopio (latidos del corazón), y otros están obsoletos, no funcionan, ya no sirven y donde a veces ya queremos dudar incluso de los diagnósticos.
Los médicos que trabajan en el Hospital Regional reciben la ayuda de los estudiantes de Medicina cuyas Universidades supuestamente dan un aporte que anualmente llega a aproximadamente los 100 millones de guaraníes, de parte de cada casa de estudios, lo que nos conduce a una cifra de entre 600 a 700 millones por año para inversión en nuestro hospital que de igual forma continua muy carente de todo.
Estos estudiantes, en su mayoría brasileños, fungen de enfermeros, asistentes, ayudantes y da la sensación de que sin ellos seguramente el Hospital Regional se va a cerrar. Muchos médicos acuden exclusivamente para intervenciones quirúrgicas.
Los estudiantes extranjeros deben aprender el español y también el guaraní para ayudar a la gente con sus informes, diagnósticos, orientaciones, además de lidiar con la falta de jeringas, agujas, y otros aparatos obsoletos porque no alcanzan los recursos para la compra de insumos. Hacen de tripas corazón para servir en cooperación con los médicos paraguayos que se esmeran en cumplir con sus funciones de la mejor manera posible porque no se puede olvidar el gran costo que implica operarse en un sanatorio u hospital privado y el alto costo de las consultas en centros privados.
Y eso que en el quirófano del hospital también hay muchas necesidades, desde la anestesia hasta las luces de la lámpara utilizadas para cirugías, que, de 8 foquitos, apenas funcionan 2 y el resto se quemaron. La lámpara debe moverse de aquí para allá y así realizar un trabajo sumamente delicado y riesgoso.
A la hora que envían a los pacientes o sus familiares a comprar medicamentos también se presenta un serio problema que debería replantearse a la opinión pública. Según denuncias y quejas de muchos usuarios del hospital, mandan a las farmacias con recetas para comprar medicamentos que serán utilizados por otros pacientes, de escasos recursos generalmente, pero haciéndole a creer a uno que es para su caso particular.
Ayudar a los más necesitados nunca puede ser considerado una falla, sin embargo, se debe actuar con honestidad con los demás pacientes porque también son muy pocos los que pueden costear altos costos de medicamentos y en muchos casos son personas que están extremando recursos para cubrir gastos y no pueden estar solventando el gasto de otros pacientes.
En ese sentido es recomendable que los médicos, las licenciadas y otros, sean honestos con sus pacientes y no utilicen este tipio de estrategias para reponer o conseguir medicamentos. Muchos no se negarían a ayudar en la compra de medicamentos para los más necesitados.
De los medicamentos hay mucho que señalar, desde que faltan sueros, jeringas, y muchos medicamentos que el Gobierno Nacional no destina al Amambay. No contamos con un buen stock de medicamentos y los que se tienen no están entre los más solicitados.
Cabe mencionar también que, como consecuencia de algunos trabajos de infraestructura, las cirugías están en plena pausa por un tiempo indeterminado. Al parecer curaciones sería lo máximo que se estaría realizando.

¿QUIÉNES SON LOS CULPABLES DE ESTA SITUACIÓN?
El Gobierno Central a través del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social tiene una gran deuda con todo el Amambay y por sobre todo Pedro Juan Caballero, que tiene este hospital de referencia hoy día en calamitoso estado.
Pero, otro gran responsable de las necesidades que existen y que sufrimos todos los contribuyentes es la administración municipal de José Carlos Acevedo.
Sencillamente hay que mencionar la LEY DE DESCENTRALIZACIÓN EN SALUD que establece el APORTE OBLIGATORIO DEL 5% DEL PRESUPUESTO ANUAL DE LA COMUNA A FAVOR DEL CONSEJO LOCAL DE SALUD para contratación de profesionales del área de salud, limpieza, compra de ambulancias, medicamentos y otros insumos para el Hospital Regional.
Sin embargo, la suma que supera los 2.400 MILLONES DE GUARANIES nunca llega al Hospital.
Así también, en el pago de los impuestos, la Municipalidad cobra a cada contribuyente un aporte para el Consejo Local de Salud. Anualmente se recauda más de 1000 MILLONES DE GUARANÍES en este impuesto, pero Acevedo, blindado por una amañada ordenanza que consiguió que se aprobara en la Junta Municipal con la presidencia de Mario Niz, solo destina actualmente 500 millones anuales. Nadie sabe qué hace con el resto de ese dinero, más de 500 millones de guaraníes que sobran mientras nuestra gente está muriendo.
Cada donación de la Municipalidad, Acevedo utiliza como estrategia de “Marketing” valiéndose además de las personas de su confianza que fueron colocadas en el Consejo Local de Salud para no reclamarle absolutamente nada sobre los fondos que el Intendente nunca trasfiere a favor de nuestro hospital regional que cada día está pidiendo auxilio.










