Trabajadores de la frontera optan por el delivery para afrontar la crisis
Las tiendas siguen cerradas en el microcentro de la ciudad, pero algunos locales han comenzado a realizar las ventas por internet y otros trabajadores que estaban tras los mostradores en las tiendas, ahora recorren varios puntos del departamento y otras regiones del país, llevando las mercaderías.
El esteño se reinventa porque su principal actividad es el comercio y las grandes tiendas de la ciudad, con el plantel de funcionarios que sigue, realiza las ventas por internet y lo envían a los mercados internos vía firmas transportadoras, siendo los principales destinos Pedro Juan Caballero y Saltos del Guairá.
Los rubros de electrónica e informática siguen siendo las principales adquisiciones de sus clientes, pero admiten que el nivel de ventas es muy inferior a que los tiempos en que la frontera estaba abierta.
Aunque los dueños de las tiendas y los trabajadores no admitan, el paso de mercaderías por el río Paraná y el Lago Itaipú en forma irregular también sigue realizándose, prueba de ello son las incautaciones que la Policía Federal realiza frecuentemente con la incautación de grandes cantidades de productos adquiridos en nuestro país.

MERCADO INTERNO
Laura Duarte, era vendedora de una de las grandes tiendas del microcentro de Ciudad del Este, con la pandemia fue una de las desvinculadas, debido al cese total de actividades, pero se animó y comenzó a trabajar por su cuenta porque ella tiene conocimiento del mercado y una cartera de clientes que la conocen.
“Es un riesgo porque todavía no se puede trabajar normalmente, pero nuestras necesidades económicas no esperan. Admito que me va bien, pero debo estar más pendiente y más horas por el microcentro para comprar, embalar y enviar las mercaderías a mis clientes, con quienes nos manejamos por giros en las casas de cambio”, explicó.
Otro que era trabajador en una galería comercial de la avenida San Blas dijo que en el departamento de Caazapá encontró un “terreno fértil” para la colocación de sus computadoras portátiles, filmadoras, drones y otros productos de tecnología. Dijo que se aventuró, prácticamente al vacío, porque no conocía esa región y solo por referencias llegó al sexto departamento.
“En mi caso, yo puedo decir que tenía un poco de capital y con los datos que manejo con mis años de trabajo en el microcentro, sé lo que busca el paraguayo. Comencé hace un mes recorriendo el interior del Alto Paraná y luego se dio la oportunidad de llegar hasta San Juan Nepomuceno, donde comencé a hacer buena clientela, recorriendo con mi propio vehículo”, explicó Maciel.
Los trabajadores dicen que con el cierre de frontera se quedaron con las manos atadas, porque lo que saben hacer es vender mercaderías, entonces apostaron al mercado interno y la van sobrellevando, aunque insisten que la mejor venta se da con los brasileños que llegaban a Ciudad del Este y constituían el 95% de los clientes.
5dias.com





