Prepotencia de los Acevedo debe ser tenido en cuenta por los electores para un castigo definitivo a los mismos
Se aproximan nuevas elecciones internas de los partidos políticos en diciembre y para el próximo año las elecciones generales donde los Acevedo buscarán nuevamente apoderarse de varios cargos de relevancia en el Amambay. Es vital que el elector tome conciencia y castigue a estos candidatos "escombro├ó
El nefasto e indignante episodio protagonizado por Roberto y José Carlos Acevedo – senador e intendente respectivamente – en su intromisión durante un allanamiento por sospechas de contrabando en un local comercial de Pedro Juan Caballero, demuestra el atropello brutal a la institucionalidad y muestra claramente como a través de actitudes amenazantes y la prepotencia total pretenden evadir los controles por parte de organismos del Estado que combaten, como en el último caso, la corrupción y la evasión de impuestos a través del ingreso y venta indiscriminada de productos de contrabando. El intento de frenar este operativo ayudó a desenmascarar una vez más a los miembros del clan.
El caso de “CD COMERCIAL” deja en evidencia la influencia de los Acevedo para la protección de comerciantes que generan presuntamente grandes riquezas a través de actividades comerciales ilícitas. Sin olvidar que el contrabando corresponde a una competencia desleal para los comerciantes que cumplen a cabalidad con sus impuestos en esta frontera.
Un parlamentario de esta calaña, como Roberto Acevedo, es una vergüenza para la Nación desde el momento en que, en vez de velar y garantizar el estricto cumplimiento del ordenamiento jurídico en el país, como representante del Amambay en el Congreso, y como su función debería ser la de legislar, lo único que hace es obstaculizar y estropear el trabajo de instituciones como el Ministerio Público, el Departamento contra Delitos Económicos y Financieros de la Policía Nacional y el Departamento Técnico Aduanero de Vigilancia Especializada (Detave) de Aduanas. Lo que se ha visto en el intento de frenar un operativo legítimo (con orden judicial de por medio) constituye un indicio grave del objetivo de encubrir las fechorías de sus “amigos comerciantes” que les han ayudado a ganar elecciones a través del prebendarismo.
Estas lacras hoy buscan manipular una vez más a la población amambaiense e instalar como gobernador a Ronald “Lechuguita” Acevedo, el menor de los hermanos, a través de las mismas maniobras de antaño. Comenzarán a abundar también las promesas electorales, especialmente en las comunidades más vulnerables y por ende mayormente manipulables que caen circunstancialmente ante las mentiras por la sencilla y clara situación de necesidad que atraviesan.
Los trabajadores honestos, los hombres y mujeres de bien en Pedro Juan Caballero y todo el Amambay están hartos de la soberbia de los Acevedo, de la persecución, de los ataques personales. Los ricos viven en un ambiente favorecido pero los pobres son despojados de sus terrenos, de los solares municipales. Se quedan en la calle, con hambre y desesperación solamente para saciar los deseos de poder y riqueza de esta gente que no sirve para representar al pueblo.
El local de CD Comercial, así como sostiene una publicación del diario asunceno ABC Color, fue utilizado para la entrega de cestas básicas a quienes presuntamente “vendieron sus votos” en el año 2010 a favor de José Carlos Acevedo para que éste continuara como Intendente. Además, por supuesto, luego de cobrar el “cien mil’i”.
Los electores deben entender que a la hora de votar está la importancia de una decisión correcta. No hay problema en aceptar víveres y dinero de estos “mercenarios políticos” porque forma parte incluso del folklore electoralista en nuestro país, pero las consecuencias se extienden por cinco años.
A los Acevedo se les ha depositado mucho poder en las urnas a través de la compra de conciencia, así como han denunciado los medios capitalinos y los políticos que han sido víctimas de la persecución y el desprestigio por parte del clan. Porque el argumento de los mismos ha sido siempre el de denigrar a quienes aparezcan como ocasionales contrincantes políticos.
Otro hecho lamentable que nuestra sociedad no puede permitir más, independientemente al cargo, es que una mujer sea maltratada y denigrada verbalmente, así como ocurrió con la fiscala Sandra Díaz, quien tuvo que soportar todo tipo de insultos a su persona por parte de los Acevedo. ¿Dónde está el respeto a la mujer, a la familia y a la sociedad de bien?
Hay una serie de acciones imperdonables que cometieron y seguirán cometiendo los Acevedo si la ciudadanía sucumbe nuevamente en las elecciones que se avecinan. Es importante tener en cuenta que luego del atropello, la altanería y la prepotencia demostrada por los hermanos en el citado local comercial, la Asociación de Agentes Fiscales del Paraguay ha expresado su repudio por estas actuaciones. Asimismo, desde el Ministerio Público se anuncia una investigación de oficio haciendo mención a la supuesta comisión de hechos punibles por parte de estas autoridades y ojalá pueda haber un castigo concreto para impedir más hechos de amedrentamiento similares.





