Paraguay, llave que abre las puertas de Asia
Paola Subeldía lidera la misión estratégica que impulsa a Paraguay como un socio clave para Asia-Pacífico. Apoyada en el Corredor Bioceánico y una visión sostenible, el país despliega nuevas rutas comerciales y atrae inversiones en sectores innovadores, consolidándose como un hub de oportunidades en la región. Este mes
Mientras otros países destinan recursos a enfrentamientos bélicos, bloqueos comerciales e incertidumbre energética, Paraguay, desde el corazón de Sudamérica, apuesta por reposicionarse globalmente como una potencia silenciosa. Lejos del ruido, pero con determinación estratégica, comenzó una ofensiva internacional con miras a redefinir su lugar en el tablero económico mundial.
El epicentro de esta transformación se encuentra en la región Asia-Pacífico. Con más de 630 millones de habitantes, un crecimiento proyectado del 4,7 % del PIB regional en 2025, y el liderazgo de países como Singapur, Vietnam, Japón e Indonesia, esta zona representa hoy el nuevo motor del mundo. Y Paraguay apunta a jugar en las grandes ligas.
Al frente de esta operación diplomática y económica está Paola Subeldía Blasco, agregada comercial de Paraguay ante Japón, Nueva Zelanda, Australia, Singapur, Indonesia, Tailandia, Vietnam, Filipinas, Brunei y Laos. Su misión es clara: abrir mercados, atraer inversiones y posicionar a Paraguay como un socio confiable, verde, productivo y estratégico.
“Representar a Paraguay en esta región es una gran responsabilidad, pero también la oportunidad concreta de abrir puertas que generen empleo, inversión y crecimiento”, afirmó con seguridad, dejando entrever que el país ya no busca simplemente vender más commodities, sino integrarse a las cadenas de valor globales, ofreciendo alimentos con trazabilidad, energía limpia, créditos de carbono y un entorno de negocios previsible.
En otras palabras, “quiere dejar de ser una simple plataforma de producción para convertirse en una de integración productiva, comercial y ambiental”.

Dos pilares sostienen esta estrategia. El primero es el Corredor Bioceánico, una autopista que conectará el Atlántico con el Pacífico, reduciendo tiempos logísticos y abriendo nuevas rutas hacia Asia. “Permitirá la reducción de tiempos y costos logísticos para el comercio entre ambas regiones”, subrayó Paola.
Sin dudas, esta obra posicionará a Paraguay como punto de conexión logística privilegiada, con efectos inmediatos en la atracción de industrias, inversiones portuarias y cadenas de suministro más eficientes.
El segundo pilar es la sostenibilidad. Paraguay fue uno de los primeros países en firmar un Acuerdo de Implementación con Singapur para el comercio de créditos de carbono bajo el Artículo 6 del Acuerdo de París. Esto no solo le permite monetizar su aporte ambiental bajo reglas internacionales, sino que lo posiciona como un actor de referencia en los mercados globales de carbono.
“Este instrumento crea nuevas oportunidades para atraer inversiones sostenibles”, explicó la agregada comercial, y señaló que “Paraguay puede integrarse con competitividad y estabilidad a la región”.
La agenda incluye, además, agroindustria con valor agregado, hidrógeno verde, movilidad eléctrica, biotecnología y manufactura de precisión. Todos sectores en auge, alineados con la transición energética global, la descarbonización de las cadenas productivas y la innovación digital.


Paraguay impulsa una estrategia sostenible basada en energías limpias y créditos de carbono, posicionándose como referente regional en la economía verde.
Diplomacia económica con resultados. Los efectos de esta estrategia ya se empiezan a ver. En los últimos meses, Paola tuvo la oportunidad de acompañar misiones del presidente Santiago Peña y la agenda económica del ministro del MIC, Javier Giménez, coordinando agendas con Toyota, Yazaki, House Foods Group, ArkEdge Space, Temasek, Tradirgura, PSA International, además de otras empresas y entidades de gran relevancia en Japón, Singapur e India.
La apertura del mercado cárnico en Singapur fue apenas el comienzo ya que el país asiático podría convertirse en un hub de reexportación para productos paraguayos en toda la región.
Como infidencia, reveló que en este mes un nuevo sector comienza a despertar interés. Se trata de la carne porcina. De hecho, por la tenacidad y el indescriptible brillo de sus ojos, se presume que el primer potencial comprador de cerdo paraguayo para Singapur ya tiene previsto viajar al país, abriendo una nueva puerta para la diversificación del portafolio agroalimentario.
En paralelo, se desarrollan vínculos con Tailandia, Filipinas y Malasia para fomentar inversiones en seguridad alimentaria, tecnología y energía limpia. “Estamos trabajando con organismos multilaterales, generando espacios de diálogo y construyendo relaciones de largo plazo”, afirmó.
Tres metas claras. Paola reiteró que su enfoque está puesto en atraer inversiones productivas que hagan de Paraguay una puerta de entrada a Sudamérica; diversificar las exportaciones hacia Asia y posicionar al país como socio confiable dentro de las cadenas globales de valor, convirtiéndolo en un hub regional.
“Todo esto requiere trabajo técnico, diálogo constante con empresas e instituciones y una mirada estratégica sobre dónde Paraguay puede generar más valor”, anticipó.
Lo más destacado de esta estrategia es que no se limita a buscar divisas. También transformará la demanda de talento dentro del país. Y es que medida que se concreten los acuerdos, serán necesarios más profesionales en sostenibilidad, políticas ESG, ingeniería de procesos, comercio exterior, ciberseguridad, big data y logística internacional.
Este cambio ya se está preparando mediante alianzas académicas, misiones empresariales y acuerdos técnicos, donde el capital humano se convierte en el recurso más estratégico para el desarrollo sostenible.
“Salir al mundo requiere preparación y constancia, pero las oportunidades están ahí”, insistió Paola.
lanacion.com





