Paraguay aplazado en calidad educativa
El acceso a la educación de calidad constituye uno de los Derechos Humanos fundamentales. El Artículo 73 de la Constitución Nacional garantiza ese derecho y, para tal efecto, el estado debe realizar acciones concretas (no solo discursos) tendientes a desarrollar ese derecho. Cuando hablamos de calidad educativ
Sin embargo, lo que podemos observar es que la situación actual de la educación paraguaya es la contracara de aquello que menciona el Artículo 73 de la Constitución Nacional, vemos la profundización de los problemas en la educación pública, que tienen raíces históricas. La Reforma Educativa implementada en los años noventa, no logró superar esas situaciones, en algunos casos, logró profundizar.
En cuanto a la medición de la calidad de la educación, existe un consenso entre los estudiosos en la materia que la evaluación educativa es esencial para la obtención de resultados objetivos y reales para conocer la situación educativa. Es decir, es necesario evaluar la misma educación para poder obtener un diagnóstico real a fin de poder elaborar y desarrollar políticas educativas que respondan a las urgentes necesidades del país. Actualmente existen dos pruebas internacionales que miden el nivel educativo:
El Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA, por su sigla en inglés, Programme for International Student Assessment), llevada a cabo por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a nivel mundial que mide el rendimiento académico de los alumnos en matemáticas, ciencia y lectura. Su objetivo es proporcionar datos comparables que posibiliten a los países mejorar sus políticas de educación y sus resultados.
El grupo de pruebas regionales:
PERCE: Primer Estudio Regional Comparativo y Explicativo, realizado en 1997
SERCE: Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo, realizado 2066
TERCE: El Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo, realizado en 2013
La prueba PISA es un test estandarizado que tiene por finalidad evaluar hasta qué punto los alumnos cercanos al final de la educación obligatoria han adquirido los conocimientos y habilidades necesarios para la participación plena en la sociedad del saber. PISA saca a relucir aquellos países que han alcanzado un buen rendimiento y, al mismo tiempo, un reparto equitativo de oportunidades de aprendizaje, ayudando así a establecer metas ambiciosas para otros países.
Las pruebas de PISA son aplicadas cada tres años. Examinan el rendimiento de alumnos de 15 años en áreas temáticas clave y estudian igualmente una gama amplia de resultados educativos, entre los que se encuentran: la motivación de los alumnos por aprender, la concepción que éstos tienen sobre sí mismos y sus estrategias de aprendizaje. El estudio PISA 2015 se centró en las ciencias en el cual ├óÔé¼┬»Singapur alcanzó el primer lugar.
Paraguay participó en 2017 por primera vez de las pruebas donde participaron unos 6500 estudiantes y 750 docentes de 180 instituciones educativas del país.
El Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) nació en 1994 como una red de unidades de medición y evaluación de la calidad de los sistemas educativos de los países de América Latina, coordinado por un equipo de la Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO) cuya sede se encuentra en la Ciudad de Santiago. El LLECE ha desarrollado tres versiones de su Estudio Regional Comparativo y Explicativo. En 1997 se aplicó el primer estudio, denominado PERCE, en el cual participaron 13 países. Esta pesquisa evaluó matemática y lectura en tercer y cuarto grados de educación primaria. El segundo estudio (SERCE) se aplicó nueve años más tarde, en 2006, y evaluó las áreas de matemática, lectura en tercer y sexto grados, y en ciencias naturales en sexto grado. El tercer estudio se aplicó en 2013, evaluando las mismas áreas y grados que SERCE.
Los resultados de esta serie de pruebas internacionales arrojan resultados no tan buenos ni alentadores sobre la situación educativa paraguaya. Los principales problemas que podemos se refieren a la comprensión lectora, falta de habilidades en redacciones (los alumnos no saben escribir) falta de habilidades en matemática.
Paraguay cuenta con un Sistema de Evaluación del proceso Educativo (SNEPE) y con el Instituto de Evaluación Educativa Paraguaya (INEEP). Lo que se pretende con es generar mecanismos permanentes de evaluación a nivel país que proporcione datos confiables de los logros académicos de los estudiantes.
Para mejorar la Educación paraguaya es necesario cambiar el actual modelo educativo, principalmente el sistema de evaluación por competencias y de proceso, que no logran verificar el cumplimiento de los objetivos educativos previstos, asimismo, la fundamentación teórica de esos tipos de evaluación es insostenible. ¿Cómo cambiar el modelo educativo? Aquí invoco al filósofo argelino – francés Jacques Derrida con su idea de Deconstrucción. Es la recontextualización (lo profundizaré en otro artículo) de la educación paraguaya. En primer lugar, si queremos una educación de calidad reformemos los centros de formación docente, que lanzan buenos técnicos pero, en la mayoría de los casos, carentes de contenidos (fiel al prototipo de docente posmoderno). Reforma del currículo, hay materias que no tiene ninguna utilidad, otras necesitan enseñarse con otra didáctica: ejemplo Lengua y Literatura. Por un lado es necesario enseñar la Lengua castellana y su complejidad gramatical de forma única y exclusiva; y Literatura como otra materia para descubrir el mundo de creación que hay en la literatura. Es necesario enfatizar en el pensamiento lógico. La enseñanza de la filosofía desde los primeros años es fundamental para ir comprendiendo la complejidad del mundo, La Oratoria desarrollaría capacidades de la retórica y el pensamiento lógico. Promover el Debate, para desarrollar la capacidad de fundamentar las ideas. Estas son las condiciones básicas para que la educación pueda mejorar.





