MARIANO ZARZA, UN CONCEPCIONERO QUE CONQUISTÃÔÇ£ EL MUNDO DEL FÃ┼íTBOL Y DESLUMBRÃÔÇ£ EN EL EXTRANJERO CON SU TALENTO PARAGUAYO
La historia del fútbol a través de las décadas, torneos y equipos a nivel mundial ha arrojado estrellas talentosas, valores inigualables y sus experiencias únicas. Mariano Zarza, un concepcionero nato, un baluarte del fútbol paraguayo, supo ganarse su espacio en este maravilloso deporte y su constelaciÃ
Esta es la historia de una leyenda viva del fútbol. Un ejemplo de esfuerzo, dedicación y amor propio, porque el fútbol es mucho más que un partido de 90 minutos, el fútbol es sentimiento.

Mariano Zarza disfrutó y sigue disfrutando de ese sentimiento llamado fútbol, hoy como entrenador de jóvenes promesas de esta disciplina deportiva y en su época, lo vivió como un arquero de lujo, “un artista bajo los tres palos”.
Nació el 2 de noviembre de 1950 en la ciudad de Concepción (República del Paraguay) “La Perla del Norte”. Hijo de Don Rufo Zarza y Doña Maria Dolores. Fue el quinto hijo de 10 hermanos.
Fue arquero profesional, recorriendo varios países del mundo y conquistando títulos, aplausos y admiración por su capacidad, talento y seguridad. Asimismo, supo deslumbrar con espectacularidad en cada intervención, un portero con reflejos y decidido en cada jugada, despertando así a cada tribuna sea local o visitante en países como Colombia, Ecuador, Bolivia, Costa Rica, Honduras, Camerún y otros.
Sus pasos comienzan en el Club Cerro Corá de Concepción (1964-1966) siendo fichado a los 14 años.
Con 16 años (1967), de la mano de Don Benjamín Fernández, llega a la capital del país probando en el club Sol de América donde fue fichado por el encargado Don Alberto Alderete. Fue su primer equipo en Asunción.
En 1968, con 18 años, debutó en Primera División de la mano de Don Francisco Solano Patiño, alternando en aquella época por la presencia de otros muy buenos arqueros. Nunca fue un camino fácil en la travesía de desbaratar intenciones de gol de los rivales.
En el año 1969, estando a préstamo en el Club Sportivo Luqueño, se consolidó en el puesto de arquero y en el fútbol profesional en sí. Este episodio de su vida fue a petición expresa de Don Aurelio González.
Luego, volvió al danzarín y en 1971 jugó en Atlántida. Los caminos eran difíciles en aquella época con buenos arqueros en competencia.

En los años 72 y 73 defendió los colores del Club General Caballero de Zeballos Cue. En 1974 se encontraba jugando para el Club Nacional “La Academia” tricolor.
En el año 1975, de la mano de Don Adolfo Riquelme, abandona suelo paraguayo para jugar en el Club Atlético Bucaramanga de Colombia. En el 76 y 77 jugó en el Deportivo Cali. Así comenzó su dilatada y exitosa carrera profesional en el extranjero.
En el 78 y mediados del 79 jugó en el Saprisa de Costa Rica y de allí pasó a Ecuador, en filas del Auca de Quito con el cual conquistó el campeonato.
En 1980, de Ecuador pasa a Bolivia, al Municipal, institución con la cual conquista el cetro del fútbol boliviano. En el 82 jugó en el San José Oruro, en el 83 en el Real Potosí y en 1984 fue por seis meses al Hércules de Camerún, volviendo ese año a defender los colores del Oriente Petrolero. En 1986 pasó a Honduras alistándose en el plantel del club Olimpia.
Ya en 1987 vuelve al Paraguay, jugando por el Pilcomayo, para cerrar una dilatada carrera y rica experiencia de vida futbolística y personal conociendo distintos países, culturas, y por supuesto, la pasión hacia el fútbol con distintas casacas.
Mariano guarda como un tesoro invaluable recortes periodísticos de aquellas épocas doradas de su vida como jugador profesional de fútbol.

En esas postales imborrables en su memoria reviven partidos con el Municipal, el Atlético Bucaramanga, el San José Oruro, Nacional “La Academia” de nuestro país, el Chaco Petrolero, entre otros.
Los medios extranjeros hablaban en aquel entonces de un portero excéntrico, de actuaciones meritorias, de tapadas increíbles y en momentos candentes, en partidos difíciles y complicados para cualquier cancerbero, como los llaman también a los porteros, arqueros o guardametas.
Destacarse en la Liga Profesional del Fútbol Boliviano o en el Fútbol Profesional Colombiano, son hazañas logradas por Mariano, exponente del fútbol paraguayo que no solamente se destacó evitando goles.
En varias líneas podemos notar otro aspecto relevante del “artista bajo los tres palos”, su carácter de líder. Dirigía a sus compañeros, les hablaba, gritaba y alentaba. En tantas jornadas, se llevó todas las ovaciones y se convertía en figura de los partidos.
Sus recuerdos en postales con Raimundo Aguilera, enfrentando a Maturana, entre otra cantidad de anécdotas tanto en nuestro país como en el extranjero, nos demuestran que aún queda por mucho por contar sobre la joya concepcionera de la portería.
Mariano Zarza no dejó el fútbol, y probablemente sea algo que permanecerá eternamente en él. Se formó como técnico en Bolivia, y ejerce esta profesión hace muchísimos años.
Fue entrenador de la Escuela de Fútbol de AMPANDE (Asociación Mutual de Funcionarios de la ANDE) con quien se consagró campeón en agosto de 1997 en el torneo de fútbol “Vacaciones de Invierno” en cancha del club Atlántida (categoría 86).

El profesor Mariano, en agosto del 2002 se consagró vicecampeón con la selección sub 12 “Blanca” (categoría 90) de la Federación Paraguaya de Escuelas de Fútbol (Fepefu) en Valparaíso, São Paulo, Brasil. Entre algunos gratos recuerdos que podemos mencionar en estas líneas.
En la actualidad continúa trabajando con las jóvenes promesas del fútbol transmitiéndoles valores, enseñanzas y todo lo que hay que saber de un atleta que trabajó profesionalmente y cumplió sus sueños.
Es entrenador de arqueros en el club Capitán García de Barrero y estuvo trabajando con la sub 20 de Presidente Hayes. En forma particular trabaja en la formación de los jóvenes atletas inculcándoles la responsabilidad y otros valores que aprendió en los vestuarios de tantos equipos cuyas camisetas defendió con sobrada jerarquía.
Elvio Vazquez / Camisa 12













