Los siete datos que todos debemos saber sobre la hipertensión
Como una enfermedad silenciosa y traicionera se describe a la hipertensión arterial, debido a las características impredecibles que presenta. La prevención es un factor clave y conocer los datos más importantes puede resultar muy útil.
El diagnóstico oportuno, el control y la medición de la presión arterial desde la infancia son acciones fundamentales para evitar la hipertensión arterial. Al respecto, el Ministerio de Salud Pública a da conocer siete datos claves, que todos deberíamos manejar acerca de esta patología.

1) Es hereditaria: se trasmite de padres a hijos y puede presentarse desde edades tempranas por una predisposición genética o por hábitos poco saludables. Se puede evitar su aparición, con un buen estilo de vida desde la infancia.
2) Puede aparecer a cualquier edad: los niños, las embarazadas, los adultos jóvenes y los adultos mayores pueden sufrir de hipertensión. Ante esto, se aconseja iniciar los controles desde los 3 años de edad, principalmente en pacientes con exceso de peso o con antecedentes familiares de presión alta.
3) Es silenciosa: la hipertensión no presenta síntomas en la mayoría de los casos y a veces, la primera complicación aparece, sin que la persona sepa que padece la enfermedad, la cual, constituye el principal factor de riesgos para el desarrollo de afecciones cardiovasculares y de muerte prematuras.
4) Afecta a varios órganos: el corazón, el cerebro y los riñones pueden verse afectados cuando la hipertensión se mantiene alta durante varios años.
5) Es la primera causa de muerte: al ser un factor de riesgo para enfermedades como infarto de miocardio, el derrame cerebral, la insuficiencia renal, insuficiencia cardiaca, ataques al corazón, constituye la primera causa de muerte.
6) Es de fácil diagnóstico: con una simple toma de presión arterial, se puede diagnosticar la hipertensión, la cual, es considerada cuando los valores equivalen o superan el 140/90 mmHg. Si la persona presenta estos niveles más de una vez, debe acudir a la consulta médica.
7) Es posible evitar las complicaciones: si bien no tiene cura, es posible prevenirla y tratarla, a través de un estilo de vida saludable, con actividad física regular, manteniendo un peso adecuado y con una buena alimentación.
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