La sesión del Senado
Los diarios de la fecha y varios medios radiales denuncian un quiebre institucional, un golpe de Estado y una violación de la Constitución en la sesión extraordinaria realizada por el Senado el día martes.
Óscar Germán Latorre
La primera impresión que tengo es que, si la sesión en el Senado no fue convocada válidamente ¿por qué motivo tenía un quórum con 44 senadores presentes? Aparentemente, con la solicitud de convocatoria a sesión extraordinaria, por práctica del Senado, los senadores se tienen por convocados y se da por fijado el día, con o sin intervención de su presidente.
Si la convocatoria fue irregular, la presencia de 44 de 45 senadores, incluyendo al presidente y al vicepresidente, otorgó el quórum para sesionar. Si fue irregular, los senadores de la disidencia cometieron un error evidente pues concurrieron en masa al lugar para el que fue convocada la sesión extraordinaria.
En tal circunstancia, el presidente no tenía la potestad para negar al plenario el inicio de la sesión, más aun permaneciendo torpemente en el lugar sin asumir las funciones que el cargo le imponía.
Una vez más, en el Senado, lo que ocurrió fue que prevaleció el voto de la mayoría y, esta vez, con tan abultada mayoría que imposibilita, al menos de momento, que la minoría pueda sesionar válidamente por falta de quórum. Con 20 disidentes el Senado no puede sesionar válidamente.
Otro aspecto que motiva mi inquietud es conocer ¿por qué Eduardo Petta, totalmente desencajado, ordenó a la guardia del Congreso abrir las puertas del estacionamiento, exponiendo a que una turba ingrese y tome por asalto la Cámara de Senadores?
Por último, en cuanto al rol que le compete al presidente del Senado, me permito señalar:
1. El presidente del Senado es par de los demás miembros que componen la Cámara; no es más ni es menos al momento de la toma de decisiones o de emitir su voto;
2. Las funciones administrativas, de dirección de la sesión o la función de presidente del Congreso y ni aún el hecho de estar en la línea de sucesión presidencial, le otorgan en un poder mayor que él los demás senadores;
3. Esas funciones adicionales del presidente del Congreso son meramente administrativas y hasta de representación, pero nada más que eso;
4. Por consiguiente, el presidente del Senado no puede negarse a iniciar y dirigir una sesión que tiene por lejos el quórum requerido.No hay que confundir las funciones administrativas con las legislativas, pues en este ámbito todos los senadores son iguales y tienen nada más que su propio voto;
5. Roberto Acevedo es presidente de la Cámara de Senadores por decisión de la mayoría de sus miembros, tiene un mandato de un año y puede ser removido del cargo acorde con lo que establece el reglamento interno de la Cámara.
En el supuesto de darse la vacancia por renuncia, muerte o imposibilidad del presidente y del vicepresidente, el presidente del Congreso asumirá la Presidencia de la República, salvo que sea removido del cargo o de la función de presidente. La regla es siempre la misma: las mayorías son las que deciden en un cuerpo colegiado.
En la hipótesis de que la sesión de ayer haya quebrantado el reglamento, acaso ¿no es más grave que una mayoría de 23 senadores hayan violado la Constitución y también el reglamento en la sesión del 25 de agosto pasado? Y digo violar la Constitución porque emitieron una resolución contraria al texto de su artículo 290.
Parecen chanchos hablando de higiene y creo que no exagero cuando afirmo que los coherentes y los que respetan la Constitución, las leyes y los reglamentos no pasan de 2 en todo el Congreso Nacional y, quizás, esta es una cifra exagerada.
Cabe aquí apuntar que en la sesión de ayer la comisión se reunió con el quórum requerido y emitió el dictamen, muy distinto a las 2 comisiones que emitieron su opinión sobre el proyecto de enmienda, que lejos estuvieron de reunir el quórum mínimo.
Sé que un mal no borra ni justifica otro mal, pero en uno y otro caso hay diferencias que no admiten ningún tipo de equiparación: en agosto se violó la Constitución y el reglamento y ayer según dicen la oposición y sus aliados colorados, se violó el reglamento interno y también la Constitución, sin aclarar cuál fue el artículo de esta última que fue supuestamente vulnerado.
Acotación final: con una mayoría de 25 senadores, sea ayer o el próximo jueves la sesión extraordinaria, el resultado hubiera sido el mismo; se habría modificado el reglamento interno acorde con los parámetros establecidos por esa mayoría.
Necesitamos que alguien serena y objetivamente nos dé respuestas válidas y bien fundadas para que no caigamos en el delirio de algunos políticos y medios de prensa.





