Grave crisis en el fútbol de salón del interior por el despreciable manejo dirigencial
Prácticamente están matando el fútbol de salón en el interior del país con este dudoso sistema de organización y manipulación evidente de torneos nacionales inclinados a favorecer a los grandes "capitalistas" que se adueñan de los títulos y desprestigian esta disciplina deportiva.
Hay cada vez menos oportunidades para los jóvenes que practican este deporte en las diferentes federaciones del interior porque los privilegios "se reglamentan" a favor de quienes disponen de recursos económicos y pueden contratar a los costosos jugadores de jerarquía que cada año integran el seleccionado campeón.
├óÔé¼ÔÇ╣├óÔé¼ÔÇ╣En la imagen, Gabriel “Gary” Ayala; Luis Martín Barrientos (DT), Emmanuel “Yiyi” Ayala y Darío Herrera. ├óÔé¼ÔÇ╣
Bautizados ya como "mercenarios", no son culpables directamente de este sistema, pero son mínimamente cómplices y los principales beneficiados junto a varios entrenadores que con el viejo discurso de "amor al deporte" se callan para seguir con su "amor al dinero".
Los jóvenes del interior ya no tienen motivación para practicar el fútbol de salón porque llegado el momento de integrar las selecciones, son dejados de lado. Ya no tienen ni ganas de jugar porque esto se convirtió en un negocio y se dejó de lado el amor y la pasión por defender la camiseta de cada selección.
Claramente en los torneos nacionales de fútbol de salón, donde las federaciones deberían ser representadas por sus jugadores de la casa, quienes sienten y aman la camiseta, se ven desnaturalizados por la invasión de refuerzos millonarios que deben ser costeados para pelear por una estrella en este deporte.
Hay una marginación total hacia los más jóvenes quienes no tienen oportunidades de mostrarse y están desalentados con relación a esta disciplina deportiva.
Varias selecciones han conquistado títulos nacionales llegando al extremo de tener un 90% de foráneos en sus planteles. Esta situación derivó incluso en el alejamiento de varias selecciones que ya no quieren competir y otros que pretenden separarse del Consejo Federado Área Interior (por años bajo la presidencia del cuestionado Martín Ota) y de la misma Federación Paraguaya de Fútbol de Salón (por años comandado por el también cuestionado Rolando Alarcón).
Las federaciones molestas con estos reglamentos piensan en varias alternativas, no solo desprenderse de estas instituciones con manejos turbios y salpicados de escándalos relacionados a la manipulación desde lo financiero, sino también en la probabilidad de organizar torneos independientes con reglamentos más transparentes y en donde la competencia se convierta realmente en una fiesta del interior.
Hartos de persecuciones a través de las multas y otros tipos de sanciones, varias federaciones se mantienen en permanente contacto para enfrentarse con lo que se considera una "rosca" dentro de este deporte que está perdiendo cada año su prestigio y así está muriendo lentamente.
Hay reglamentos y hasta resoluciones polémicas desde las mismas eliminatorias. Algunas federaciones hacen sus torneos locales donde los jugadores de su ciudad luchan hasta el último y terminan siendo ignorados debido a la contratación de jugadores foráneos (seleccionados en su mayoría y con experiencia en el extranjero).
Ya no se puede tratar de tapar el sol con un dedo. Ante las millonarias contrataciones, está claro quienes llegarán a las instancias finales y quienes serán meros espectadores de este circo. Lo que se quiere recuperar es la fiesta del interior del país y terminar con la gallina de los huevos de oro que crearon una serie de dirigentes que se están perpetuando en el manejo del fútbol de salón.
Un jugador puede llegar a costar cerca de los 100 millones de guaraníes y es una burla comparando con el presupuesto de la mayoría de las delegaciones que participan sin contar con esas cifras exorbitantes. Asimismo, los aficionados deben gastar mucho dinero para presenciar bochornosos espectáculos a los que se les agrega ciertas ayudas arbitrales cuando el negocio está en peligro.
Ahora tratan de desviar la atención prohibiendo a los jugadores competir en fútbol de salón y Futsal FIFA, pero no transforman amañadas reglas que seguirán favoreciendo a los más adinerados y beneficiando a los mismos personajes de siempre.
El objetivo que se persigue es muy claro, más oportunidad para los jóvenes, para los valores de cada federación, igualdad de oportunidades para las selecciones y que todo eso conlleve a la afición deportiva a recuperar la pasión por el salonismo y al mismo tiempo que este deporte recupere su credibilidad tan golpeada por una clase dirigencial irresponsable y sedienta de beneficios económicos particulares. Que vuelva a ser una verdadera fiesta del interior del país y que se aparten los dirigentes corruptos que están perjudicando al fútbol de salón tradicional.





