Pedro Juan Caballero - 11 de octubre de 2026
Interamericanas

Diferencias estructurales con Brasil pesan más que su resultado electoral

Publicado el 11/10/2026

Elecciones. Gremios coinciden en que los flujos de inversión provenientes de Brasil no sufrirán una fuga abrupta tras los comicios. Modificaciones. Apuntan a la previsibilidad, la logística y la formación de capital humano como los factores que Paraguay debe consolidar.


Balotaje. Las elecciones generales en Brasil se definirán en una segunda vuelta presidencial el próximo 25 de octubre de 2026, tras unos resultados muy ajustados en la primera vuelta.

EVARISTO SA/AFP

El resultado de las próximas elecciones presidenciales en Brasil genera interrogantes sobre el flujo de inversiones industriales hacia Paraguay, especialmente aquellas amparadas en el régimen de maquila. Dos referentes del sector empresarial paraguayo respondieron a Última Hora sobre el posible impacto de un eventual cambio de gobierno en el vecino país.

Jorge Bunchicoff, presidente de la Cámara de Empresas Maquiladoras del Paraguay (Cemap), sostuvo que las elecciones pueden influir en las expectativas de corto plazo, pero que las decisiones de inversión industrial se toman con una mirada de muchos años. “Las empresas evalúan costos, productividad, seguridad jurídica y acceso a mercados”, afirmó. En su opinión, la relación entre Paraguay y Brasil debe entenderse desde la complementariedad: una empresa brasileña puede crecer en territorio paraguayo y, al mismo tiempo, fortalecer su operación en Brasil.

Ante la consulta sobre si las empresas brasileñas seguirán instalándose en Paraguay o si podría producirse una desaceleración, Bunchicoff fue cauteloso. Señaló que existe espacio para que las inversiones continúen creciendo, aunque sería poco serio asegurar un ritmo determinado sin conocer las decisiones de cada compañía. “Los cambios políticos o económicos pueden hacer que algunos proyectos se revisen o se tomen con más cautela. Nuestra responsabilidad es seguir haciendo de Paraguay una opción atractiva por sus propios méritos”, indicó. Agregó que a Paraguay le conviene que Brasil crezca y que sus empresas sean fuertes, porque eso también abre oportunidades de producción e inversión conjunta.

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“Una empresa brasileña puede crecer en Paraguay y fortalecer al mismo tiempo su operación en Brasil. Esa es la integración que queremos impulsar, con beneficios para ambos países”. Jorge Bunchicoff

Respecto de las medidas que debería adoptar el país para seguir atrayendo capital extranjero ante un escenario político o económico distinto en Brasil, el titular de Cemap subrayó la necesidad de concentrarse en lo que depende de Paraguay. Mencionó la previsibilidad, la preservación de la seguridad jurídica, la agilización de trámites, la mejora de la infraestructura, la logística y la disponibilidad de energía para la industria, además de una mayor inversión en la formación de la mano de obra. “La mejor política para atraer inversiones es que esas condiciones funcionen todos los días, cualquiera sea el escenario en los países vecinos”, dijo.

Sobre la retención de las inversiones ya instaladas, Bunchicoff consideró que la mejor estrategia es ayudar a que a las empresas les vaya bien: escucharlas, resolver obstáculos y acompañar sus proyectos de expansión. “Atraer una fábrica es apenas el comienzo; el objetivo es que crezca, forme trabajadores y genere más oportunidades en Paraguay”, sostuvo. Añadió que, si Brasil mejora sus condiciones, también pueden abrirse nuevas posibilidades para las industrias paraguayas dentro de una estrategia regional de largo plazo.

INVERSIÓN BRASILEÑA. Por su parte, Fabio Fustagno, presidente de la Cámara de Comercio Paraguay-Brasil (CCPB), reconoció que todo cambio de gobierno genera cierto grado de incertidumbre, especialmente cuando la alternancia viene acompañada de una visión distinta sobre el rumbo económico y la conducción de los asuntos públicos. Sin embargo, subrayó que las condiciones para producir en Paraguay y en Brasil presentan hoy diferencias estructurales significativas. “No prevemos cambios radicales en las decisiones de las empresas brasileñas que ya operan en nuestro país o que evalúan instalarse en él, al menos en el corto plazo”, afirmó.

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“Lo que Paraguay viene haciendo es precisamente lo que el empresariado extranjero valora y lo que lo atrae, especialmente en materia económica. Debemos mantener ese rumbo”. Fabio Fustagno

Fustagno explicó que las empresas, en particular las medianas y grandes, planifican con una visión de mediano y largo plazo. Los factores que sustentan las diferencias –costos de la base productiva brasileña, costos laborales, costo de la energía eléctrica y, principalmente, la elevada carga tributaria del vecino país– no se modifican de un día para otro. Desde una perspectiva estrictamente económica, indicó, no deberían esperarse grandes cambios. No obstante, admitió que las decisiones políticas que tome el próximo gobierno pueden incidir en la actividad productiva, por lo que solo cuando se defina quién ocupará la Presidencia de Brasil durante los próximos cuatro años se podrá conocer con mayor precisión la evolución del escenario.

En cuanto a las medidas que Paraguay debería tomar para seguir atrayendo inversiones extranjeras, el presidente de la CCPB consideró que el país ya viene haciendo, en gran medida, lo que el empresariado extranjero valora. Planteó mantener ese rumbo e incorporar elementos que lo fortalezcan: políticas más firmes de seguridad jurídica que garanticen reglas claras, estables y previsibles; una mejor formación técnica de colaboradores y profesionales; y una logística de importación y exportación lo más eficiente posible en agilidad y costos.

Para retener y consolidar las inversiones ya instaladas, Fustagno recomendó sostener los beneficios a la producción que hoy ofrece Paraguay y seguir apostando por la industrialización de las materias primas, ámbito en el que todavía queda un largo camino por recorrer. Ese esfuerzo, dijo, debe acompañarse de una política decidida de capacitación técnica en el corto plazo y del fortalecimiento de las instituciones del Estado, en particular del sistema de justicia. “Estoy convencido de que las mencionadas contribuirán a que nuestro país mantenga un ritmo de desarrollo productivo sostenido y atractivo para la inversión”, concluyó.

 

Nuevo fracaso de las encuestas

El analista internacional Jorge Codas Thompson consideró que el resultado de la primera vuelta electoral en Brasil evidenció, una vez más, el desacierto de las encuestas y configuró un panorama de eventuales cambios de envergadura en caso de que Bolsonaro derrote a Lula en el balotaje. En declaraciones a Radio Monumental AM 1080, señaló que el candidato conservador ya cuenta con el respaldo de cuatro partidos menores y se aproxima a reunir los dos tercios necesarios en ambas cámaras del Congreso. Respecto de las implicancias para Paraguay, el especialista subrayó que la renegociación del Anexo C del Tratado de Itaipú se mantiene como una incógnita. Previó una posición maximalista por parte de Brasil, con escasas concesiones para el país.

 

Reducir corrupción para atraer inversión

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Aldo Centurión López

El economista y profesor universitario Aldo Centurión López afirmó a ÚH que el resultado de las elecciones presidenciales en Brasil tendrá un impacto directo sobre la decisión de empresas de instalarse o permanecer en Paraguay a través del régimen de maquila.

Según el especialista, existen altas probabilidades de que gane el candidato Bolsonaro, basándose en el historial electoral brasileño: quien triunfa en primera vuelta suele imponerse en la segunda. Agregó que el electorado de centro parece inclinarse hacia esa opción y que el desgaste natural de los gobiernos en ejercicio dificulta la reelección del oficialismo.

“Si gana Bolsonaro, es lógico que cambie. Es más pro mercado, menos Estado y menos pro social, por lo tanto va a reducir los costos de Brasil, especialmente para las empresas”, explicó Centurión. Indicó que se esperaría una reforma fiscal, menos regulaciones y burocracia, e incluso una reducción de ministerios al estilo de Javier Milei, lo que podría abaratar la operación empresarial en el país vecino.

En ese escenario, la migración de empresas brasileñas hacia Paraguay –motivada hasta ahora por los altos costos fiscales y laborales de Brasil– tendería a moderarse. “Muchos empresarios han venido a Paraguay fundamentalmente por el tema del costo fiscal. Ya no aguantaban el costo Brasil”, detalló.

Por el contrario, si resulta electo Luiz Inácio Lula da Silva, esa migración se reproduciría o se multiplicaría, según el análisis del economista. Brasil es el principal inversor de Paraguay en el marco del Mercosur y concentra cerca del 15% del stock de capital extranjero registrado (unos 1.500 millones de dólares), sin contar activos no declarados. La presencia brasileña es especialmente fuerte en Alto Paraná, Amambay, Canindeyú y, cada vez más, en Misiones.

Centurión subrayó que la negociación de la tarifa de Itaipú será un tema estratégico.

Para seguir atrayendo inversión extranjera, independientemente del resultado en Brasil, el economista planteó varias medidas estructurales. La primera es una campaña efectiva contra la corrupción, identificada por el Foro Económico Mundial como el principal obstáculo a la competitividad paraguaya. “Si no reducimos la corrupción, no va a haber desarrollo en Paraguay”, afirmó.

Señaló además la urgencia de mejorar la formación de mano de obra, la infraestructura (especialmente conectividad aérea y ferroviaria), la reducción de burocracia residual y el desarrollo de programas de competitividad orientados a las cadenas de valor del Mercosur y al acuerdo con la Unión Europea.

El profesor afirmó que “Paraguay tiene un potencial elevado porque es competitivo en costos fiscales”. Para aprovechar el mercado europeo es indispensable integrar a las mipymes en cadenas productivas regionales.

Centurión concluyó que, si a Argentina y a Brasil les va bien, a Paraguay también le irá bien, siempre que el país resuelva sus tareas pendientes: menos corrupción, más formación, mejor infraestructura y una negociación firme de Itaipú.

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