Creciente tensión entre Brasil y EEUU en plena campaña electoral
Programa político. Plan de Lula rechaza injerencia, prioriza defensa y relación con BRICS. Rubios es el culpable. Presidente de Brasil apunta contra el jefe de Departamento de Estado.
Lidera encuesta. Lula busca su cuarto mandato.
Cuestionado. Brasil rechaza políticas de Trump.
Fuente: AFP.
Las relaciones entre Brasil y Estados Unidos siguen el camino de la aspereza mientras Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente del país sudamericano entra en la fase candente de la campaña política que lidera para alcanzar su cuarto mandato en las elecciones del 4 de octubre. Ese día su principal rival será Flávio Bolsonaro, quien simpatiza con la actual administración estadounidense.
Este sábado la coalición que comanda el progresista divulgó un programa electoral que prioriza la defensa militar, rechaza el intervencionismo en asuntos internos –en una velada alusión a Washington– y privilegia las relaciones con las BRICS, el bloque que incomoda al Gobierno de Donald Trump.
El programa, de 84 páginas, donde las palabras más repetidas son “ampliar” y “fortalecer”, repasa lo que considera los logros del Gobierno de Lula en los últimos cuatro años y apuesta por el mantenimiento de las mismas políticas de cara a un posible cuarto mandato.
“Hicimos mucho y es necesario hacer aún más”, señala el documento, titulado “Directrices para el programa de transformación de Brasil: un país soberano, democrático, desarrollado, sostenible y creativo”, antes de sumergirse en los 13 capítulos temáticos que lo estructuran.
En política internacional, se hará “oposición firme a cualquier intento de subordinar Brasil a los intereses extranjeros”.
En ese sentido, el programa defiende profundizar “la aproximación geopolítica” con los BRICS y el Sur global, así como la integración regional en el marco del Mercosur.
Además, destaca la importancia de que las Fuerzas Armadas dispongan de un presupuesto adecuado para que sean capaces de proteger al país y sus recursos naturales de “amenazas externas”, por lo que se pretende fortalecer la producción industrial orientada al sector de la defensa.
El viernes, Lula apuntó contra el poderoso secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, por el recrudecimiento del conflicto comercial bilateral. “Pero él (Trump) tiene a un ciudadano al que no le gusta Brasil, que no le gusta América Latina, y que es un bolsonarista: El secretario de Estado, Marco Rubio”, manifestó durante un acto electoral.
RUBIO. Según el mandatario izquierdista, Rubio “es un antilatinoamericano, o un latinoamericano frustrado. (...) Es un descendiente de cubanos de Miami, entonces odia a Cuba, odia a Colombia, odia a Brasil, y hace las cosas de forma diferente a lo que nosotros conversamos con Trump”.
ARANCELES Y DIPLOMACIA. EEUU impuso desde el 22 de julio un arancel adicional del 25% sobre gran parte de las importaciones procedentes de Brasil como sanción por diferentes prácticas comerciales desleales brasileñas que afectan sus exportaciones hacia el país suramericano. Entre esas prácticas citó el sistema electrónico de pagos automáticos (PIX), la aplicación de las normas para combatir la corrupción, las leyes de protección de la propiedad intelectual, el acceso al mercado de etanol y la supuesta tolerancia a la deforestación ilegal.
No obstante, Trump ha eximido del castigo a unos 2.100 productos brasileños, como la carne, café, petróleo, tierras raras y obras de arte, fundamentales para evitar impactos en su mercado doméstico. En ese sentido, el mandatario brasileño lamentó haberse enterado del nuevo “tarifazo” por la prensa y afirmó que enviará a Trump los gráficos que demuestran la caída récord de la deforestación en la Amazonía para desmentir las justificaciones ambientales del arancel. A inicios de la semana otros desencuentros diplomáticos con Washington y Buenos Aires, deterioraron las relaciones con Brasilia.
El Gobierno de Trump revocó el martes la visa de la embajadora brasileña en Washington, Maria Ribeiro Viotti.
Brasil también rebajó el martes su representación diplomática en Argentina al nivel de encargado de negocios, luego de que el presidente argentino llamara por segunda vez “ladrón” a Lula en pocos días. Milei es un aliado de Trump, quien ha apoyado a varios candidatos de derecha victoriosos en recientes campañas electorales en países de América Latina, como Honduras o Colombia. EFE

Para Flávio Bolsonaro, es una crisis histórica
Para el senador y candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro, la política exterior del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva generó en pocas semanas crisis con tres países de América: Argentina, Estados Unidos y Paraguay. “Ningún gobierno de la historia reciente logró aislar tanto a Brasil en tan poco tiempo”, afirmó.
El líder ultraderechista afirmó que para justificar ese aislamiento, el presidente usa como instrumento de propaganda la retórica de la defensa de la dignidad nacional. Pero, afirmó, “la soberanía y el prestigio de Brasil no se protegen con bravatas electoralistas ni rupturas diplomáticas. Se protegen con una economía fuerte, capacidad de negociación y una política exterior comprometida con los intereses permanentes de la Nación y no con las vanidades del gobernante de turno”.
GIRO POLÍTICO DE LA REGIóN. Según el candidato opositor, la verdadera razón de la crisis es la victoria electoral de candidatos de derecha en la mayoría de los países de la región, que dejó a Lula sin aliados y lo obligó a “romper con los vecinos que eligieron la libertad”.
Bolsonaro repudió con vehemencia la decisión del Gobierno de Lula de rebajar las relaciones diplomáticas con Argentina a nivel de encargados de negocios, que atribuyó a la política “de confrontación” del líder progresista.
“La Argentina, (es) nación hermana, nuestro mayor socio comercial en América del Sur y amiga histórica del pueblo brasileño”, aseguró en un comunicado el candidato del ultraderechista Partido Liberal (PL) a las elecciones presidenciales de octubre próximo.
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