Pedro Juan Caballero - 5 de junio de 2026
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Corazón de Lince: El policía que dedica su vida al rescate animal

Publicado el 18/01/2026

Su motivación principal: el bienestar de los animales, que complementa con su servicio en favor de la seguridad ciudadana. El Oficial Carlos Ruiz es un ejemplo de cómo el entusiasmo y la convicción de un rescatista puede más que cualquier adversidad.


Por Robert Bourgoing (@robertb_py)

Luego de sumarse a las filas de la Policía Nacional, supo que su misión solo estaba cumplida en parte. En su corazón sentía un impulso por avanzar con otro propósito aún más ambicioso.

Cada vez que veía a un animal en la calle y abandonado a su suerte, Carlos era consciente de que se trataba de una vida en situación de vulnerabilidad necesitada de afecto, atención y, sobre todo, cuidados que la sociedad le estaba negando.

Ello lo motivó a complementar su actividad como custodio de la seguridad ciudadana con el rescate de perros y gatos callejeros. Así fue como nació el refugio “Los Pikilines”.

Carlos Miguel Ruiz se desempeña como agente del Grupo Lince y, a la par, como rescatista ad honórem. A través de su cuenta en Instagram @un_policia_rescata, va compartiendo su loable labor en pos del bienestar y el cuidado de mascotas que, por desinterés y falta de empatía, son abandonadas por sus respectivos dueños.

En lo concerniente a su carrera policial, que ya lleva más de 10 años, Carlos ha logrado sumar importantes logros. Egresó de su promoción siendo el número 1 en el segmento masculino y formó parte del cuadrilátero de honor en la Academia de Policía. Recientemente, concluyó su Especialización en Seguridad Pública en el Instituto Superior de Educación Policial (ISEPOL), presentando un trabajo de investigación sobre los mecanismos de prevención y control del maltrato animal en Paraguay.

Según relató a HOY, su labor como rescatista arrancó hace cuatro años cuando adoptó a su primer perro, llamado “Togo”. “Cuando veía a algún perro en la calle, me imaginaba que era el mío“, afirmó.

Una de sus primeras experiencias fue cuando logró sacar de las calles a un can que se encontraba con una profunda herida en la cara. A partir de ese momento, no se detuvo y, por el contrario, siguió trabajando con más impulso para ofrecer un lugar digno a los animales con los que iba topándose en la vía pública.

En su refugio, ubicado en la ciudad de Luque, Carlos ofrece todos los servicios necesarios para que estos animales permanezcan en condiciones adecuadas, recibiendo alimentación, baño y atención veterinaria. De igual manera, también ofrece castraciones.

Desde que inició con este proyecto, este agente policial ya logró tender una mano a más de 2.000 animales. En la actualidad, el refugio que administra cuenta con 90 mascotas, sumándose otras 140 que están a su cargo directo.

Su trabajo no se detiene allí. A la par, Carlos también activa fuertemente con el propósito de conseguir un hogar a cada uno de los perros y gatos que llegan hasta el que considera como “su santuario animal”, pues la finalidad es que tengan una familia que los reciba con los brazos abiertos y esté dispuesta a adoptarlos, de modo a brindarles la calidez que necesitan.

Esta actividad demanda no solo tiempo sino también una considerable inversión económica, sumando gastos millonarios semanalmente. A razón de ello, este uniformado/rescatista conformó una red solidaria de benefactores que contribuyen con sus aportes para mantener viva la causa y costear cada tratamiento o inversión requerida en el refugio, donde cinco personas contratadas trabajan a tiempo completo.

“Lo que me motiva es cambiarle la vida a los animalitos, rescatarles de ese sufrimiento y que consigan una buena familia. Ellos son seres sintientes, que sufren y también son felices, son iguales que nosotros y se merecen también tener una buena calidad de vida como nosotros“, expresó. Según cuenta, uno de sus propósitos a través de su misión es despertar conciencia en la ciudadanía para que mostrar empatía con las mascotas.

En diciembre pasado, entre lágrimas debió anunciar al público que ya no tenían posibilidad de recibir nuevos animales en el refugio, debido al colapso total de su capacidad operativa, razón por la que llegaron a un cierre definitivo (al menos hasta volver a estabilizarse las condiciones).

Su más reciente iniciativa fue el lanzamiento de un calendario solidario, en alianza con Mozzarello y otras importantes marcas. El dinero recaudado a través de la venta de este producto será destinado a continuar con las castraciones gratuitas en diversas localidades del país. Hasta el momento, ya pudo llegar a puntos como Luque, San Lorenzo, Ñemby, Lambaré, Mariano Roque Alonso, Fernando de la Mora, Sajonia, Asunción, Limpio, Concepción, Sapucái, Ciudad del Este, Itá, Paraguarí, Villa Elisa y Caacupé.

Carlos insta a apoyarlo no solo a él sino también a las demás personas y organizaciones dedicadas al rescate de animales, además de visitar cada uno de los refugios que uno tiene al alcance para brindar su colaboración y, de ser posible, adoptar a algún perro o gato que merezca tener una familia que lo acoja con amor.

Las personas interesadas en ayuda al refugio “Los Pikilines” y la labor de este policía rescatista pueden comunicarse al número de WhatsApp 0982 404 467 o seguirlo en sus cuentas en redes sociales: @un_policia_rescata en Instagram y Carlos Miguel Ruiz en Facebook.

hoy.com

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