Coimas K: negociado de Cristina trunca acuerdo que beneficiará a Paraguay
El empresario argentino Gabriel Romero, titular de la Hidrovia S.A, la empresa encargada del drenaje de los ríos y de cobrarles peaje a los barcos que navegan desde Rosario a Paraguay, arrepentido ante la Justicia, confesó que pagó 600 mil dólares por un decreto en el año 2011 que firmó la expresident
Cristina Kirchner está en el ojo de la tormenta por las irregularidades durante su administración. Foto: Alerta 140.
Según revela el programa televisivo La Caja Negra, el multimillonario negocio del dragado y los peajes que se cobran en el tramo fluvial que compartimos con los argentinos truncó la posibilidad de Paraguay de cerrar un acuerdo con EE.UU. que garantizaba la navegabilidad por las aguas compartidas.
La trama secreta de la maniobra es clave no solo para los cuadernos de las coimas, el escándalo que sacude a los argentinos, sino también revela como operaba un negocio de cifras multimillonarias que era “exclusivo” de los argentinos y que impedía a Paraguay lograr acuerdos beneficiosos.
El empresario argentino que confesó el pago de la coima al acogerse al régimen del arrepentido consiguió el negocio del drenaje y el cobro de peajes a todos los buques que entran por el canal Mitre a Rosario y luego siguen hasta Asuncion.
Con ese decreto y sin licitación, como correspondería en estos casos, el gobierno de Cristina Kirchner le otorgó a Hidrovias S.A. un tramo de 1.100 kilómetros para ampliar los canales hasta llegar a Asuncion y le prorrogó la concesión hasta el ano 2021.
Con el decreto de Cristina, el Estado le dio a Hidrovía, además, un subsidio total de U$S 112.500.000 en tres años para ayudar en la ampliación de la primera etapa de dragado del canal (que va desde Santa Fe a Confluencia). Además, del peaje que le cobra a los buques de ultramar por transitar por el canal.
Se trata de un negocio enorme. Por esa vía pasa alrededor del 80% de las exportaciones agropecuarias argentinas. Según el denunciante, Hidrovía tuvo entre el 2007 y el 2009 una ganancia anual de 120 millones de dólares.
La confesión del empresario argentino Gabriel Romero revela como históricamente el “negocio” de la hidrovía fue siempre “solo” para los argentinos. A Paraguay, queja y lobby mediante, le impidieron cerrar un acuerdo beneficioso y que nos liberaría del yugo argentino para garantizar el comercio fluvial y competir internacionalmente.
ACUERDO TRUNCADO CON EE.UU
En el año 2016, el entonces embajador argentino en nuestro país, Eduardo Zuain, remitió una nota a la Cámara de Senadores reclamando la aprobación de un acuerdo sobre hidrovía entre nuestro país y EE.UU.
Este acuerdo firmado durante el gobierno de Cartes, y por el momento paralizado, incluye un memorándum de entendimiento con EE.UU. que busca desarrollar la hidrovía Paraguay- Paraná, ejecutar el estratégico trabajo de dragado del río y así asegurar su navegabilidad durante todo el año.
La inversión que contemplaba el hasta ahora congelado proyecto de consultoría es de US$ 16.500.000, que serán desembolsados por el MOPC y la ANNP.
Esto motivó la nota del embajador argentino Eduardo Zuain, quien reclamó que no se le dio participación a su país, siendo que abarca un tramo fluvial compartido entre ambos Estados.
La queja embajador argentino dirigida directamente al Senado paraguayo motivó el enojo del canciller Eladio Loizaga, quien consideró que el diplomático se debió dirigir a la Cancillería de nuestro país.
POTENCIAL MAYOR CENTRO LOGISTICO DEL SUR
Con casi 3500 km de extensión, desde Mato Grosso (Brasil), hasta el puerto de Nueva Palmira, en Uruguay, la llamada Hidrovía Paraguay-Paraná, que atraviesa Paraguay, Brasil, Bolivia, Argentina, y finaliza en Uruguay, está llamada a convertirse en un centro logístico del sur.
Este inmenso territorio comprende un área con gran potencial para el desarrollo de la región, en donde se producen, principalmente, soja y sus derivados, algodón, girasol, trigo, lino, mineral de hierro, manganeso y otros productos industriales y agroindustriales.
El 95% de lo transportado en la hidrovía Paraguay-Paraná es realizado por embarcaciones con bandera paraguaya lo que posiciona al Paraguay como líder en el transporte fluvial, según los empresarios del sector.
La flota paraguaya es operada por 46 empresas internacionales y siete nacionales. Está compuesta por unas 3.000 barcazas y 200 empujadores que transfieren la carga a puertos de Uruguay y Argentina para su transbordo hacia los lugares de destino en Europa, Asia y Estados Unidos.
Los países han hecho inversiones en sus respectivas áreas de la hidrovía, pero no ha existido un plan integral de inversiones que los involucre a todos. La falta voluntad política común ha sido un obstáculo que ojalá pueda ser sorteado en el futuro mediato.





