AUDIO | Aberrante actitud del intendente contra exfuncionario municipal que reclama sus legítimos derechos
En una acción despreciable e inhumana el Intendente José Carlos Acevedo pisoteó los derechos de un trabajador, exfuncionario municipal, a quien no quiso pagarle lo que legalmente le corresponde y bajo artimañas en complicidad con su primer anillo ├óÔé¼ÔÇ£ entre ellos el propio hermano del afectado ├óÔé¼ÔÇ£
Este es el caso del señor Fernando Ramón Amarilla Candia, exfuncionario de la Municipalidad de Pedro Juan Caballero, a quien le hicieron firmar su renuncia en el mes de mayo de este año bajo la promesa de pagarle unos 25 millones de guaraníes para apartarse de la institución y sin embargo hasta hoy día no cumplieron con él.
Fernando Ramón Amarilla Candia es hermano del Ing. Civil Luis Nemesio Amarilla Candia, nada más y nada menos que el Secretario General de la Municipalidad y miembro del primer anillo de José Carlos Acevedo, quien conoce perfectamente todos los manejos y manoseos a las arcas municipales, las licitaciones y demás actividades administrativas de la institución.
El afectado cuenta que comenzó a trabajar el 19 enero del año 2007 en la Municipalidad de PJC. Fue un comienzo difícil, en una época difícil, tuvieron mucho trabajo para poder empezar ya que la Municipalidad estaba un poco dejada en esa época que asumió Acevedo.
Tuvieron mucho trabajo y mucho sacrificio para poder levantar la institución. Fernando empezó en Salubridad y luego pasó a Inspectoría General. Dijo que siempre se hizo todo lo que ellos ordenaban, sin problemas, y que cumplía a cabalidad con su compromiso laboral.
Sin embargo, a pesar del trabajo y la fidelidad, contó que nunca pagaron su seguro médico, IPS, y que el 90% de sus compañeros no tendrían seguro.
Lo más aberrante e inhumano del Intendente Acevedo fue que cuando falleció el hijo de Fernando Amarilla le prometió su ayuda, que pagarían los gastos del funeral y nunca le ayudaron.
Al final hasta se negaron a pagar el cajón de su hijo, aunque en su casa, en pleno velorio, le dijeron que no se preocupe que ellos se harían cargo e iban a pagar todo.
A una señora se le debe 4 millones de guaraníes por el cajón. La mujer fue a la Municipalidad y el Intendente la ofendió, le gritó y no le pagó nada hasta ahora.
Amarilla comentó que todo el tiempo que estuvo nunca tuvo problemas laborales, pero que surgió un inconveniente por un negocio fallido, a causa de un compañero y lo llevó a tener problemas judiciales que ya están subsanados, resueltos, y que hoy ya no tiene problemas y tampoco tiene nada que esconder.
Después de ese inconveniente, su hermana le ayudó mucho a pesar de no contar ambos con recursos, con el objetivo de que no pierda su trabajo en la Municipalidad.
A su hermana le dijeron que él (Fernando) no iba a perder su trabajo, que no estaba en riesgo su continuidad, más aún en ese momento en que su situación se tornó difícil económicamente.
Amarilla se presentó un día para hablar con ellos y le dijeron que no podía volver al trabajo, que ya no había caso.
Al otro día lo citaron temprano y el Intendente le mandó junto al funcionario de apellido Loreiro – otro ricachón y hombre fuerte de Acevedo del primer anillo – y éste le dijo que la idea es que renuncie y así salir por la puerta grande, para que no se publique nada, para que no haya problemas, además que reconocen que trabajó mucho.
Fernando sostiene que aportó su grano de arena como un simple funcionario que siempre se ubicó en su lugar, pero claramente ya no le querían allí bajo la excusa de que ensució el nombre de la institución y que sus compañeros estaban supuestamente enojados con él.
Le preguntaron a su hermano (Ing. Luis Amarilla) que harían con él, y éste dijo que le hagan firmar todo lo que tenga que firmar y le vamos a dar su dinero.
Fernando Amarilla pidió 25 millones, aunque por su antigüedad de 11 años y 4 meses debió ser mucho más, pero ya quería salir de allí ante esta situación y tenía en perspectiva otro empleo.
Todo fue muy difícil en ese entonces, Amarilla perdió a su hijo, a su familia, vendió hasta su vehículo para cubrir cuentas, anda a pie hace 1 años y 7 meses. Así es la vida, puede ocurrirle a cualquiera, comentó y afirmó que para poder cobrar ese dinero que le prometieron firmó todos los papeles de su renuncia y esperó el llamado de Loreiro que quedó en hablar con el Intendente y su hermano.
Al tercer día – una vez que se aceptó la renuncia - le llamó Loreiro y le dice que el Intendente José Carlos Acevedo no quiere que se le pague, que no se le dé nada porque ya no era funcionario, no pertenece a la institución, que podía retirarse porque se acabó, ya no había nada que hacer.
Eso fue lo que pasó conmigo, comentó Amarilla, subrayando que necesita ese dinero que es suyo, no quiere nada que no sea suyo, quiere lo que le pertenece, lo que ellos hicieron no le interesa ya que él debe continuar sobreviviendo.
Y además de sobrevivir él, está cuidando a su madre enferma, le cuesta obtener trabajo y hay muchas necesidades.
Es muy ingrato lo que me hicieron, queda muy mal, siempre trabajé en forma, cumpliendo órdenes. Es una injusticia muy grande, yo no merecía esto, lamentó el exfuncionario municipal a quien el Intendente, su propio hermano y otros compañeros de trabajo por años le dieron la espalda.
Para Amarilla es importante pedir disculpas si sus expresiones caen mal para algunas personas y aclara que no tiene nada personal contra ellos, pero agradecerá si pueden darle lo que alguna vez le prometieron y que le pertenece legítimamente por los años de su vida haciendo su trabajo y cumpliendo órdenes de Acevedo en la Municipalidad.






