Anverso y reverso de un 10 de octubre
Con una distancia de 27 años, una fecha como hoy presenta sucesos distintos que marcaron la historia del fútbol paraguayo. El primero de ellos acaecido en 1990 y el otro en el 2017, este último no satisfactorio en el recuerdo.
Olimpia ganaba la Copa en 1990, un 10 de octubre como hoy
El primer hecho tiene que ver con el campeonato de Olimpia en la Copa Libertadores de América en tierras ecuatorianas.
El franjeado, liderado por dos de sus principales capitanes como Luis Cubilla y Osvaldo Domínguez Dibb alcanzaba su segundo título ante Barcelona de Guayaquil, en revancha jugada en la capital de ese país.
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En la ida, jugada el 3 de octubre, Olimpia ganaba 2-0 con goles de Adriano Samaniego y Raúl Amarilla. En el desquite igualó 1-1.
Fue un acontecimiento de gran destaque para el deporte nacional, que de la mano del Decano una vez más se metía al gran ruido mundial.
Los ojos de la opinión pública internacional reposaban en Paraguay a merced de la enorme conquista copera.

Además, aquella consagración coincidía con una época dorada para Olimpia, que era el gran protagonista a nivel local y sudamericano, sobre todo desde 1979 cuando logra su primera Libertadores, rompiendo la hegemonía de Brasil, Uruguay y Argentina.
Cabe consignar que 1990 fue el gran año para el cuadro franjeado, que ganó además de la Libertadores la Supercopa y automáticamente la Recopa. Fue asimismo sub campeón del mundo en final jugada en Tokio con Milan.

PERO 27 AÑOS DESPUÉS…
La fecha coincidía con otro hecho que fue oscuro para la selección nacional. En Asunción, animaba un choque con Venezuela por la última fecha de las Eliminatorias para Rusia del 2018.
Necesitaba vencer a los petroleros, pero la fuerza y la garra guaraní no bastaron para superar el buen fútbol de Venezuela, que dejó de ser la cenicienta para empezar a “molestar” a los más grandes del continente.
En efecto, Paraguay perdió 1-0, segunda derrota en el historial de enfrentamientos en el Defensores del Chaco.
Nunca antes, la vinotinto había ganado en Paraguay, pero esa era la segunda vez y consecuentemente, ese resultado implicaba la eliminación albirroja. Tampoco había ido a Brasil en el 2014.

Son hechos que se constituyen en el anverso y reverso de una historia interesante del fútbol paraguayo, que así como vivió gestas heroicas también absorbió sinsabores que quedaron en el recuento estadístico en este pasaje de más de cien años de existencia del deporte rey en nuestro país.





